Estamos a finales del año 1999 meses en que si mal no recordaran los mayores de 25 años había una cierta paranoia acerca de que todas las computadoras, celulares, sistemas de redes, se resetearían o apagarian al comenzar el nuevo milenio lo que desataría una crisis mundial (Johnny, en ese tiempo la gente estaba muy loca, loca, loca). Nos encontramos en la Nueva York de aquellos días y con Matt Scudder(Liam Neeson) un policía retirado, activo participante de reuniones de Alcohólicos Anónimos y que se recursea haciendo favores a “nuevos” amigos a cambio de cierto incentivo monetario. Con un trabajo así tan al filo de la ley no es raro que un día se le acerque Kenny Kristo(Dan Stevens) a pedirle un extraño favor, que comienza con un relato más o menos así,
