Si eres fanático de la saga de Harry Potter de seguro recordaras cuando una de sus asignaturas incluía el estudiar un salvaje, peludo y hambriento libro al que había que domesticar para poder abrirlo intitulado “Animales fantásticos y en donde encontrarlos” escrito por Newt Scamander, uno de los magos más menospreciados y visionarios de su época. Dicho libro que en un principio era ficticio, terminaría editándose (claro que sin forma de engendro dientón) albergando a toda la fauna de increíbles animales que salieron de la inagotable imaginación de J. K. Rowling.
